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Cala Clara, una pequeña cala de arena blanca

Cala Clara está a siete kilómetros de Pollença. Separada de Cala Molins por la Punta de la Torre, forma parte del conjunto de cuatro playas conocido con el nombre de la Cala de Sant Vicenç. Su nombre hace referencia a la coloración de este arenal.

Esta playa de fina arena blanca tiene unas dimensiones reducidas y en sus márgenes existen diferentes establecimientos turísticos, lo que asegura la afluencia de bañistas durante la temporada de verano. Esto contrasta con la impresión pictórica que trasladaron a sus cuadros Santiago Rossinyol y Joaquín Sorolla al descubrir este paraje. En sus inmediaciones también hay viviendas residenciales.

Las condiciones marinas y subacuáticas no son excesivamente recomendables para el anclaje de embarcaciones y esta maniobra debe realizarse sólo cuando reine el buen tiempo. Esta playa está abierta al norte y noreste, suele entrar mar del noroeste, presenta una pendiente suave y registra una profundidad de tres metros, a partir de los 300 metros de distancia de la costa, sobre un fondo arenoso, lo que implica que el calado de las barcas deba llevarse a cabo lejos de este tramo del litoral. El Puerto de Pollença está a 16,4 millas marítimas.

El acceso por carretera es sencillo hasta Cala Barques. Sólo se debe seguir la señalización vial. Aquí se podrá estacionar el vehículo particular en un aparcamiento pequeño de forma gratuita. Los últimos 100 metros se harán a pie hasta llegar a este arenal diminuto. Si se opta por el transporte público, el autobús se detiene en las inmediaciones de esta playa.